LA INVENTA DE MOREL
Oji, en esta isola, un miracle…La plantas de la isola…A du veses analoja…En la rocas on ave un fem…Tra des ‑sinco dias…Aora, la fem con la tela de testa…Lo ia es, denova, como si…Tota lo cual me ia scrive…Cuando me ia vide ce la colina…Me ia mostra me…Me teni un dato…Esta es un enferno…”Te per du” e ”Valensia”…Asta asi, un parla…Cuando me ia ariva a la teras basa…Me ia vinse mea repulsa…Cuando me va calmi…Prima, me ia funsiona la resetadores…Me vole esplica a me…

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Asta asi, un parla repulsante e noncoerente. Morel, siensiste dandi, cuando el lasa la cosas sentosa e entra “en sua valis de cables vea”, deveni plu esata; sua leteratur continua, desplasente, rica en parolas tecnical, e vana xercante alga impulsa retorical, ma lo es plu clar. Ta ce la lejor judi:

Hasta aquí un discurso repugnante y desordenado. Morel, mundano hombre de ciencia, cuando deja los sentimientos y entra en su valija de cables viejos, logra mayor precisión; su literatura continúa desagradable, rica en palabras técnicas y buscando en vano cierto impulso oratorio, pero es más clara. Juzgue el lector:

« Cual es la rol de la radiotelefonia? Supresa, en relata con la oia, un asentia spasial: con transmetadores e resetadores, nos pote junta en un conversa con Madeleine, en esta sala, e an si el es distante a plu ca dudes mil cilometres, a la periferia de Quebec. La televisa reali la mesma cosa, en relata con la vide. Ateni vibras plu rapida, plu lenta, lo ta es estende esta a la otra sensas; a tota la otra sensas.

« ¿Cuál es la función de la radiotelefonía? Suprimir, en cuanto al oído, una ausencia espacial: valiéndonos de transmisores y receptores podemos reunirnos en una conversación con Madeleine, en este cuarto, y aunque ella esté a más de veinte mil kilómetros, en las afueras de Quebec. La televisión consigue lo mismo, en cuanto a la vista. Alcanzar vibraciones más rápidas, más lentas, será extenderse a los otros sentidos; a todos los otros sentidos.

« La table siensal de la medias per remedia la asentias ia es, resente, plu o min tal:

« El cuadro científico de los medios de contrarrestar ausencias era, hace poco, más o menos así:

« En relata con la vide: la televisa, la sinematograf, la fotografia.

« En cuanto a la vista: la televisión, el cinematógrafo, la fotografía.

« En relata con la oia: la radiotelefonia, la fonograf, la telefon[¹].

« En cuanto al oído: la radiotelefonía, el fonógrafo, el teléfono.[Nota 5. La omisión del telégrafo me parece deliberada. Morel es autor del opúsculo Que nous envoie Dieu? (palabras del primer mensaje de Morse) y contesta: Un peintre inutile et une invention indiscrète. Sin embargo, cuadros como el Lafayette y el Hércules Moribundo, son indiscutibles. (N. del E.)]

« Conclui:

« Conclusión:

« La siensa, asta resente, ia limita se a remedia, en relata con la oia e la vide, la asentia en la spasio e la tempo. La merita de la parte prima de mea laboras es ce los ia interompe un pigria tirante la pesa de la tradisiones, e ce los ia continua lojical, tra vias cuasi paralel, la razonas e la instruis de la sajas ci ia boni la mundo con la inventas cual me ia sita ja.

« La ciencia, hasta hace poco, se había limitado a contrarrestar, para el oído y la vista, ausencias espaciales y temporales. El mérito de la primera parte de mis trabajos consiste en haber interrumpido una desidia que ya tenía el peso de las tradiciones y en haber continuado, con lógica, por caminos casi paralelos, el razonamiento y las enseñanzas de los sabios que mejoraron el mundo con los inventos que he mencionado.

« Me vole espresa mea grasia a la industrias cual, en Frans (Société Clunie) como en Suiz (Schwachter, a Sankt Gallen), ia comprende la importa de mea investigas e me ia abri sua laborerias discreta.

« Quiero señalar mi gratitud hacia los industriales que, tanto en Francia (Société Clunie), como en Suiza (Schwachter, de Sankt Gallen), comprendieron la importancia de mis investigaciones y me abrieron sus discretos laboratorios.

« La condui de mea colegas no merita la mesma senti.

« El trato de mis colegas no tolera el mismo sentimiento.

« Cuando me ia vade asta Nederland per conversa con la eletriciste Juan Van Heuse, inventor de un macina simple cual ta permete sabe esce un person menti, me ia reseta multe parolas de motiva e, me debe dise lo, un desfida basa.

« Cuando fui hasta Holanda, para conversar con el insigne electricista Juan Van Heuse, inventor de una máquina rudimentaria que permitiría saber si una persona miente, encontré muchas palabras de aliento, y, debo decirlo, una baja desconfianza.

« De alora, me ia labora solitar.

« Desde entonces trabajé solo.

« Me ia comensa xerca ondas e vibras nunca atenida, desinia strumentos per sensa e transmete los. Me ia oteni, relativa fasil, la sensas de ole; la sensas termal e de palpa, per dise esata, ia esije tota mea ostina.

« Me puse a buscar ondas y vibraciones inalcanzadas, a idear instrumentos para captarlas y transmitirlas. Obtuve, con relativa facilidad, las sensaciones olfativas; las térmicas y las táctiles propiamente dichas requirieron toda mi perseverancia.

« Plu, me ia debe eficasi la medias esistente. La resultas la plu bon ia es otenida par la fabricores de discos de fonograf. De alora lo ia es posible afirma ce nos no teme la mori, en relata con la vose. La imajes ia es multe debil rejistrada par la fotografia e la sinematografia. Me ia dirije esta parte de mea labora a reteni la imajes cual formi en la mirores.

« Hubo, además, que perfeccionar los medios existentes. Los mejores resultados honraban a los fabricantes de discos de fonógrafo. Desde hace mucho era posible afirmar que y a no temíamos la muerte, en cuanto a la voz. Las imágenes habían sido archivadas muy deficientemente por la fotografía y por el cinematógrafo. Dirigí esta parte de mi labor hacia la retención de las imágenes que se forman en los espejos.

« Un person o un animal o un cosa es, ante mea aparatos, como la stasion cual emete la conserta cual vos oia en la radio. Si vos abri la resetador de ondas de ole, vos va sensa la parfum de la jasmin cual on ave sur la peto de Madeleine, sin ce vos vide ela. Abrinte la setor de la ondas de toca, vos va pote caresa sua capeles, suave e nonvidable, e aprende, como siecas, conose la cosas con la manos. Ma, si vos abri tota la resetadores, Madeleine apare, completa, identica reproduida; on no debe oblida ce on trata imajes estraeda de la mirores, perfeta sincronida con la sonas, la resiste a la palpa, la sabor, la odores, la temperatur. No atestor va aseta ce los es imajes. E si aora la nosas ta apare, an vos mesma no ta crede me. Vos va pensa plu fasil ce me ia contrata un compania de atores, de jemelines noncredable.

« Una persona o un animal o una cosa, es, ante mis aparatos, como la estación que emite el concierto que ustedes oyen en la radio. Si abren el receptor de ondas olfativas, sentirán el perfume de las diamelas que hay en el pecho de Madeleine, sin verla. Abriendo el sector de ondas táctiles, podrán acariciar su cabellera, suave e invisible, y aprender, como ciegos, a conocer las cosas con las manos. Pero si abren todo el juego de receptores, aparece Madeleine, completa, reproducida, idéntica; no deben olvidar que se trata de imágenes extraídas de los espejos, con los sonidos, la resistencia al tacto, el sabor, los olores, la temperatura, perfectamente sincronizados. Ningún testigo admitirá que son imágenes. Y si ahora aparecen las nuestras, ustedes mismos no me creerán. Les costará menos pensar que he contratado una compañía de actores, de sosías inverosímiles.

« Esta es la parte prima de la macina; la parte du rejistra; la parte tre projeta. On no nesesa scermo o paper; sua projetadas es bon ospitada par tota la spasio e lo no importa ce lo es a dia o a note. Par desira de claria, me va osa compara la partes de la macina con: la aparato de televisa cual mostra imajes de emetadores plu o min distante; la camera cual prende un filma de la imajes traeda par la aparato de televisa; la projetador.

« Esta es la primera parte de la máquina; la segunda graba; la tercera proyecta. No necesita pantallas ni papeles; sus proyecciones son bien acogidas por todo el espacio y no importa que sea día o noche. En aras de la claridad osaré comparar las partes de la máquina con: el aparato de televisión que muestra imágenes de emisores más o menos lejanos; la cámara que toma una película de las imágenes traídas por el aparato de televisión; el proyector cinematográfico.

« Me ia pensa coordina la resetas de mea aparato e prende senas de nosa vive: un posmedia con Faustine, momentos de conversa con vos; me ia ta composa tal un album de presentias multe durable e clar, cual ta es un lega de alga momentos a otra momentos, plasente per la fies, la amis e la jeneras cual ta ave otra costumes.

« Pensaba coordinar las recepciones de mis aparatos y tomar escenas de nuestra vida: una tarde con Faustine, ratos de conversación con ustedes; hubiera compuesto así un álbum de presencias muy durables y nítidas, que sería un legado de unos momentos a otros, grato para los hijos, los amigos y las generaciones que vivan otras costumbres.

« En efeto, me ia imajina ce, si la reproduis de ojetos es ojetos, como un foto de un casa es un ojeto cual representa un otra, la reproduis de animales e de plantas no ta es animales o plantas. Me ia es serta ce mea similis de persones ta es sin consensia de se (como la carateres de un filma).

« En efecto, imaginaba que si bien las reproducciones de objetos serían objetos —como una fotografía de una casa es un objeto que representa a otro—, las reproducciones de animales y de plantas no serían animales ni plantas. Estaba seguro de que mis simulacros de personas carecerían de conciencia de sí (como los personajes de una película cinematográfica).

« Me ia ave un surprende: pos multe labora, coordinante acel datos armoniosa, me ia encontra persones reconstituida ci ia desapare si me ta descomuta la projetador; los ia vive sola tra la momentos pasada cuando la sena ia es rejistrada e, a la fini, los ia reveni per repete los, como si los ia es partes de un disco o de un filma cual, a la fini, ia veni a recomensa, ma nun ia ta pote distingui los de la persones vivente (on vide los sirculinte en un otra mundo, acaso contatante la nosa). Si nos atribui la consensia e tota cual distingui nos de la ojetos, a la persones sirca nos, nos no va pote refusa los a la creadas, per cualce argumenta pertinente e nondisputable.

« Tuve una sorpresa: después de mucho trabajo, al congregar esos datos armónicamente, me encontré con personas reconstituidas, que desaparecían si yo desconectaba el aparato proyector; sólo vivían los momentos pasados cuando se tomó la escena y al acabarlos volvían a repetirlos, como si fueran partes de un disco o de una película que al terminarse volviera a empezar, pero que, para nadie, podían distinguirse de las personas vivas (se ven como circulando en otro mundo, fortuitamente abordado por el nuestro). Si acordamos la conciencia, y todo lo que nos distingue de los objetos, a las personas que nos rodean, no podremos negárselos a las creadas por mis aparatos, con ningún argumento válido y exclusivo.

« Cuando la sentis es juntada, la alma surje. On ia debe espeta lo. Madeleine ia es presente par la vide, Madeleine ia es presente par la oia, Madeleine ia es presente par la sabor, Madeleine ia es presente par la ole, Madeleine ia es presente par la toca: tota Madeleine ia es ala. »

« Congregados los sentidos, surge el alma. Había que esperarla. Madeleine estaba para la vista, Madeleine estaba para el oído, Madeleine estaba para el sabor, Madeleine estaba para el olfato, Madeleine estaba para el tacto: ya estaba Madeleine. »

Me ia nota ja ce la leteratur de Morel es nonplasente, rica con parolas tecnical e ce lo xerca vana alga impulsa retorical. La riable ia evidenti asi:

He señalado que la literatura de Morel es desagradable, rica en palabras técnicas y que busca en vano cierto impulso oratorio. En cuanto a la cursilería, se manifiesta sola:

« Esce lo es difisil ce vos aseta un sistem de reprodui la vive, tan macinal e artifis? Recorda ce, en nosa noncapasia de vide, la moves de la iludiste converti a majia.

« ¿Les cuesta admitir un sistema de reproducción de vida, tan mecánico y artificial? Recuerden que en nuestra incapacidad de ver, los movimientos del prestidigitador se convierten en magia.

« Per ave reproduis vivente, me nesesa emetadores vivente. Me no crea la vive.

« Para hacer reproducciones vivas, necesito emisores vivos. No creo vida.

« Esce on no debe nomi “vive” lo cual pote es ascondeda en un disco, lo cual revela se si la macina de la fonograf funsiona, si me move un clave? Esce me va insiste sur la fato ce tota la vives, como en esta nara de la mandarines xines, depende de botones cual esentes nonconoseda pote tecli? E vos mesma, a cuanto veses vos ia demanda sur la destina umana, vos ia leva la demandas vea: “a do nos vade?”, “do nos reposa?”, como en un disco alga musicas nonoiada, asta ce Dio nase nos? Esce vos no persepi un paralelisme entre la destinas de la umanas e de la imajes?

« ¿No debe llamarse vida lo que puede estar latente en un disco, lo que se revela si funciona la máquina del fonógrafo, si yo muevo una llave? ¿Insistiré en que todas las vidas, como los mandarines chinos, dependen de botones que seres desconocidos pueden apretar? Y ustedes mismos, cuántas veces habrán interrogado el destino de los hombres, habrán movido las viejas preguntas: ¿Adónde vamos? ¿En dónde yacemos, como en un disco músicas inauditas, hasta que Dios nos manda nacer? ¿No perciben un paralelismo entre los destinos de los hombres y de las imágenes?

« La ipotese ce la imajes ave un alma pare es confirmada par la efetos de mea macinas a la persones, la animales e la vejetales emetente.

« La hipótesis de que las imágenes tengan alma parece confirmada por los efectos de mi máquina sobre las personas, los animales y los vegetales emisores.

« Lo es clar ce me no ia ateni esta resultas sin multe falis partal. Me recorda ce me ia fa la probas prima con empleadas de la casa Schwachter. Sin ce me preanunsia los, me ia funsiona la macinas e rejistra los laborante. On ia ave ancora defetos en la resetador; sua datos no ia sincroni armoniosa: en algas, per esemplo, la imaje no ia coresponde con la resiste de toca; a veses, la eras es nonpersepable per atestores pico esperta; en otras, la devia es vasta. »

« Es claro que no alcancé estos resultados, sino después de muchos reveses parciales. Recuerdo que hice los primeros ensayos con empleados de la casa Schwachter. Sin prevenirlos, abría las máquinas y los tomaba trabajando. Había fallas, todavía, en el receptor; no congregaba armónicamente sus datos: en algunos, por ejemplo, la imagen no coincidía con la resistencia al tacto; a veces, los errores son imperceptibles para testigos poco especializados; en otras, la desviación es amplia. »

Stoever ia demanda:

Stoever preguntó:

« Esce tu pote mostra a nos acel imajes prima?

—¿Puedes mostrarnos esas primeras imágenes?

– Si vos demanda lo a me, perce no? Ma me averti vos ce on ave alga fantasmas lejera monstrin, Morel ia responde.

—Si ustedes me lo piden, cómo no; pero les advierto que hay fantasmas ligeramente monstruosos —contestó Morel.

– Multe bon, Dora ia dise. Ta ce tu mostra los. Un pico diverti nunca es mal.

—Muy bien —dijo Dora—. Que los muestre. Un poco de diversión nunca es malo.

– Me vole vide los, Stoever ia continua, car me recorda alga mores nonesplicada, en la casa Schwachter.

—Yo quiero verlos —Stoever continuó— porque recuerdo unas muertes inexplicadas, en la casa Schwachter.

– Me loda tu, Alec ia dise, salutante. Nos ia encontra un credor.

—Te felicito —dijo Alec, saludando—. Hemos encontrado un creyente. »

Stoever ia responde grave:

Stoever respondió con seriedad:

« Stupida! Tu no ia oia? Charlie ance ia es rejistrada. Cuando Morel ia es en Sankt Gallen, la empleadas de la casa Schwachter ia comensa mori. Me ia vide la fotos. Me va reconose los. »

—Idiota, ¿no has oído?: Charlie también fue tomado. Cuando Morel estaba en Sankt Gallen empezaron a morirse los empleados de la casa Schwachter. Yo vi las fotografías en revistas. Los reconoceré.

Morel, tremante e menasante, ia sorti de la sala. Los ia parla forte:

Morel, tembloroso y amenazador, salió del cuarto. Hablaban a gritos:

« Ai! Dora ia dise, tu ia ofende el. On debe vade a xerca el.

—Ahí tienes —dijo Dora—: lo has ofendido. Hay que ir a buscarlo.

– Lo pare noncredable ce tu ia fa acel a Morel.

—Parece mentira que hayas hecho eso con Morel. »

Stoever ia insiste:

Stoever insistió:

« Ma vos no comprende?

—¡Pero ustedes no comprenden!

– Morel es nervosa. Me no vide la nesesa de insulta el.

—Morel es nervioso. No veo qué necesidad había de insultarlo.

– Vos no comprende! » Stoever ia cria furiosa. « Con sua macina, el ia rejistra Charlie, e Charlie ia mori; el ia rejistra la empleadas de la casa Schwachter, e on ia ave moris misteriosa de alga empleadas. Aora, el dise ce el ia rejistra nos!

—Ustedes no comprenden —Stoever gritó enfurecido—. Con su máquina ha tomado a Charlie, y Charlie ha muerto; ha tomado a empleados de la casa Schwachter, y hubo muertes misteriosas de empleados. ¡Ahora dice que nos ha tomado a nosotros!

– E nos no ia mori, Irene ia dise.

—Y no estamos muertos —dijo Irene.

– El ia rejistra se ance.

—Él también se tomó.

– On no ave cualcun per comprende ce tota es un broma?

—¿No hay quien entienda que todo es una broma?

– La fato mesma ce Morel ia coleri. Me nunca ia vide el colerinte.

—El mismo enojo de Morel. Yo nunca lo vi enojado.

– Serta Morel ia condui mal », acel con la dentes protendente ia dise. « El ia ta pote avisa nos.

—Sin embargo, Morel se ha portado mal —dijo el de los dientes salidos—. Pudo avisarnos.

– Me vade a xerca el, Stoever ia dise.

—Voy a buscarlo —dijo Stoever.

– Resta asi, Dora ia cria.

—Te quedas —gritó Dora.

– Me va vade », acel con la dentes protendente ia dise. « No per insulta el; ma per demanda ce el pardona nos e ce el continua. »

—Iré y o —dijo el de los dientes salidos—. No a insultarlo; a pedirle que nos disculpe y que siga.

Los ia asembla sirca Stoever. Los ia atenta calmi el, stimulada.

Se agolparon alrededor de Stoever. Trataban de calmarlo, excitados.

Pos un momento, la om con la dentes protendente ia reveni.

Después de un rato volvió el hombre de los dientes:

« El no vole veni. El demanda ce nos pardona el. Lo ia es nonposible ce me trae el.

—No quiere venir. Nos pide que lo disculpemos. Fue imposible traerlo.

Faustine, Dora e la fem vea ia sorti.

Salieron Faustine, Dora, la mujer vieja.

A pos, sola Alec, la om con la dentes protendente, Stoever e Irene ia resta. Los ia pare cuieta, acordante, seria. Los ia parti.

Después no quedaron sino Alec, el de los dientes, Stoever e Irene. Parecían tranquilos, de acuerdo, serios. Se fueron.

Me ia oia parla en la atrio, a la scalera. On ia estingui la luses e la casa ia resta en un lus pal de matini. Me ia espeta, vijilante. On ia ave no ruidos, cuasi no lus. Esce la persones ia vade a reclina? O los ia vijila per catura me? Me ia sta ala – tra un tempo nondefinida – tremante, asta comensa a pasea (me ia crede oia mea pasos como atesta de alga vive) sin comprende ce, cisa, tal cosa ia es prevideda par mea perseguores suposada.

Oía hablar en el hall, en la escalera. Se apagaron las luces y la casa quedó en una lívida luz de amanecer. Esperé, alerta. No había ruidos, no había casi luz. ¿La gente habría ido a acostarse? ¿O estaba al acecho, para capturarme? Estuve ahí, no sé cuánto tiempo, temblando, hasta que empecé a caminar (creo que para oír mis pasos y tener testimonio de alguna vida) sin advertir que hacía, tal vez, lo que mis presuntos perseguidores habían previsto.

Me ia vade asta la table, me ia pone la paperes en la pox. Me ia pensa, temente, ce la sala no ave fenetras, ce me debe pasa tra la atrio. Me ia pasea estrema lenta; la casa ia pare a me sin limita. Me ia resta nonmovente a la porte de la atrio. Final, me ia pasea lenta, silente, asta un fenetra abrida; me ia salta e me ia veni corente asi.

Fui hasta la mesa, guardé los papeles en el bolsillo. Pensé, con miedo, que el cuarto no tenía ventanas, que debía pasar por el hall. Caminé con una extrema lentitud; la casa me parecía ilimitada. Estuve inmóvil en la puerta del hall. Por fin, caminé despacio, en silencio, hasta una ventana abierta; salté y me vine corriendo.

☛ Cuando me ia ariva a la teras basa…


[¹] La omete de la telegraf pare a me voleda. Morel es la autor de la libreta Que nous envoie Dieu? [Cual cosa Dio envia a nos?] (parolas de la mesaje prima de Morse) e el responde: Un peintre inutile et une invention indiscrète [Un depintor futil e un inventa nondiscreta]. An tal, alga depintas como la Lafayette e la Hercule morinte es nondiscutable interesante.

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Lo ia es automatada jenerada de la paje corespondente en la Vici de Elefen a 19 janero 2022 (18:21 UTC).